10 rincones escondidos del Mediterráneo donde broncearte este verano ☀️
Hay playas que aparecen en todas las guías y luego están esas calas escondidas que solo te las desvela un amigo íntimo. Aguas cristalinas, arena, rocas, acantilados, olor a sal y la tranquilidad de disfrutar del sol lejos de las típicas playas.
Este verano queremos que recorras el Mediterráneo con nosotros para descubrir 10 rincones perfectos donde desconectar, cuidar tu piel y disfrutar de un bronceado bonito y responsable.
Prepara la toalla, no olvides tu protector solar y apunta estos destinos para tu próxima escapada.
1. Cala Cerrada – Costa Cálida (Murcia)
Escondida entre acantilados, Cala Cerrada es uno de esos lugares donde el tiempo parece detenerse. Sus aguas tranquilas y transparentes la convierten en un rincón ideal para pasar el día entre baños y largas horas al sol.
Perfecta para: quienes buscan tranquilidad y un entorno natural prácticamente virgen.
2. Cala de Enmedio – Cabo de Gata (Almería)
Si existe una playa que representa la esencia del Mediterráneo, probablemente sea Cala de Enmedio. Arena blanca, formaciones rocosas esculpidas por el viento y un mar turquesa que parece sacado de una postal.
Solo se puede acceder caminando, pero cada paso merece la pena.
Perfecta para: amantes de la naturaleza y de las playas salvajes.
3. Les Casetes del Garraf – Costa del Garraf (Barcelona)
Las emblemáticas casetas blancas y verdes convierten esta pequeña playa en uno de los rincones con más encanto de la costa catalana.
Aquí el plan es sencillo: un baño, un libro, buena compañía y muchas horas de sol.
Perfecta para: una escapada cerca de la ciudad.
4. Playa de la Rijana – Costa Tropical (Granada)
Una pequeña cala rodeada de vegetación y acantilados donde el agua adquiere un intenso color azul. Es uno de esos lugares que todavía conservan ese ambiente tranquilo que cuesta encontrar en verano.
Ideal para practicar snorkel o simplemente dejar pasar las horas.
5. Cala Tuent – Mallorca
Mientras muchas playas de Mallorca se llenan rápidamente, Cala Tuent sigue siendo uno de los secretos mejor guardados de la isla.
Rodeada por la Serra de Tramuntana, ofrece un paisaje espectacular y un ambiente mucho más relajado.
Perfecta para: desconectar del ritmo acelerado y disfrutar del Mediterráneo más auténtico.
6. Tabarca – Costa Blanca (Alicante)
La única isla habitada de la Comunidad Valenciana es mucho más que un destino para pasar el día.
Sus aguas cristalinas forman parte de una reserva marina protegida, convirtiéndola en uno de los mejores lugares para hacer snorkel.
7. Caló des Mort – Formentera
Probablemente una de las imágenes más reconocibles de Formentera.
Pequeña, escondida y rodeada de roca, Caló des Mort enamora por el increíble color de sus aguas y por esa sensación de estar en pleno Caribe, pero sin salir del Mediterráneo.
Conviene llegar temprano para disfrutarla con calma.
8. Cala Binidalí – Menorca
Pequeña, tranquila y rodeada de naturaleza, Cala Binidalí es uno de esos rincones donde el sonido del mar es el único protagonista.
Su arena blanca y sus aguas transparentes la convierten en una parada imprescindible si visitas Menorca.
Perfecta para pasar el día sin prisas.
9. Cala S'Alguer – Costa Brava (Girona)
Más que una playa, es un pequeño pueblo de pescadores detenido en el tiempo.
Las tradicionales casetas de colores y el paisaje rocoso hacen de Cala S'Alguer uno de los lugares con más personalidad de toda la Costa Brava.
Un rincón perfecto para quienes buscan autenticidad.
10. Cala d'en Serra – Ibiza
Lejos de la Ibiza más conocida, Cala d'en Serra conserva ese ambiente salvaje que enamora a quienes buscan tranquilidad.
Su acceso no es el más sencillo, pero precisamente eso hace que siga siendo una de las calas más especiales de la isla.
Ideal para terminar el día viendo cómo el sol desaparece sobre el Mediterráneo.
Un verano, diez rincones y una piel siempre protegida
No importa cuál sea tu destino este verano. Lo verdaderamente importante es disfrutar del sol de forma responsable para que los recuerdos duren mucho más que el bronceado.
En Kream creemos que una buena rutina solar no solo protege tu piel, sino que también te permite disfrutar del verano con total tranquilidad.
Antes de salir de casa recuerda llevar siempre contigo:
- Protector solar para rostro como Sun Kissed o Sun Spritz.
- Protección solar para cuerpo SPF50 o SPF30.
- Un buen acelerador del bronceado, para los que quieren vivir la full experience.
- Reaplicar la protección cada dos horas y después de cada baño.
- Gorra o sombrero durante las horas de mayor intensidad solar.
- Gafas de sol con protección UV.
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Un buen After Fun o aceite nutritivo como Golden Fizz para mantener la piel hidratada después de la exposición.
Porque el mejor recuerdo del verano siempre será una piel sana, luminosa… y llena de historias por contar.
¿Cuál será tu próxima cala?